Un horario de autobús y 5 preguntas. Se lee la tabla y se calcula la llegada.
En la parada de la línea 12 hay un panel con las salidas hacia el polideportivo:
SALIDAS DESDE LA PLAZA
Laborables: 8:15 · 9:15 · 10:15 · 11:15 · 12:15 · 13:15
Sábados: 9:30 · 11:30 · 13:30
Domingos y festivos: no hay servicio.
Duración del trayecto: 25 minutos.
El billete cuesta 1,20 euros. Los menores de 6 años viajan gratis.
Nadia y su primo Bruno quieren llegar al polideportivo antes de las diez, un jueves. Bruno tiene cinco años. Nadia mira el panel dos veces antes de decidir en qué autobús se suben.
Responde a las preguntas
Leer una tabla es leer
Un panel de horarios no se lee de izquierda a derecha ni de arriba abajo: se lee saltando, buscando la fila que corresponde al día y la columna que corresponde a la hora. Esa forma de leer se llama lectura de textos discontinuos y en 4.º de Primaria ya se evalúa, aunque en clase se practique poco.
El panel de esta lectura tiene tres bloques de horas —laborables, sábados, domingos—, la duración del trayecto y el precio con una excepción. Cinco datos, cada uno en su sitio, y ninguna pregunta que se conteste con dos de ellos a la vez… salvo dos.
La suma escondida
Nadia quiere llegar antes de las diez. En el panel no hay ninguna hora de llegada, solo horas de salida y una línea suelta que dice que el trayecto dura 25 minutos. Para contestar hay que sumar la duración a la salida y comparar el resultado con la hora límite.
Es un cálculo pequeño y una lectura grande: lo que cuesta no es sumar 9:15 y 25 minutos, es darse cuenta de que hay que hacerlo. Muchos alumnos eligen el autobús de las 9:15 por intuición y aciertan sin haber calculado nada; la explicación del solucionario insiste en el porqué, no en el número.
La pregunta que se contesta con una sola línea
La cuarta pregunta parece pedir una hora y en realidad se contesta leyendo «Domingos y festivos: no hay servicio». Es una pregunta con truco honesto: castiga a quien busca en la tabla sin haber leído el texto que la acompaña, que es el error más común con este tipo de material.
Y la del precio funciona igual. El billete cuesta 1,20 euros, pero Bruno tiene cinco años y hay una línea que dice que los menores de 6 viajan gratis. Quien multiplica por dos sin releer, falla.
Para trabajarla mejor
Después de hacerla, conviene buscar el horario real de una línea de autobús o de tren del pueblo o la ciudad y repetir el ejercicio con datos auténticos: a qué hora hay que salir para llegar a un sitio a una hora concreta. Los horarios reales tienen además notas al pie y símbolos, que es el siguiente escalón de dificultad.
En clase funciona muy bien por parejas, uno con el papel y otro sin él: el que no lo ve tiene que preguntar exactamente el dato que necesita, y eso obliga al primero a localizarlo deprisa.
Los otros dos niveles de 4.º
Esta es la más asequible de las tres de cuarto. Después viene cómo cuidar un cactus, con instrucciones que obligan a combinar dos datos, y cierra el folleto del museo, que ya tiene letra pequeña y condiciones cruzadas.
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«El horario del autobús» — Lectura 4.º (básico)
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Descargar PDFLa versión imprimible reproduce el panel tal cual, con las cinco preguntas y las respuestas explicadas paso a paso. Si prefieres hacerla en pantalla, tienes la versión interactiva al principio de la página, que corrige sola. Todo el material está en Comprensión lectora.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un texto discontinuo y por qué importa en 4.º?
Es un texto que no se lee seguido: tablas, horarios, folletos, gráficos. Aparece constantemente en las pruebas de comprensión y en la vida diaria, y se practica mucho menos que el relato.
¿Necesita saber sumar horas?
Solo sumar minutos a una hora en punto y cuarto. La dificultad está en darse cuenta de que hay que hacerlo, no en la operación.
¿Se puede hacer sin descargar nada?
Sí. La versión interactiva está arriba, con corrección automática y una explicación en cada respuesta.
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