Un cartel de normas y 5 preguntas. La respuesta depende de la edad y del día.
En la entrada de la piscina municipal hay un cartel grande:
PISCINA MUNICIPAL — VERANO
Horario: de 11:00 a 20:00, todos los días.
Los martes se limpia el vaso grande. De 11:00 a 13:00 solo se puede usar la piscina pequeña.
NORMAS
1. Ducharse antes de entrar al agua.
2. Los menores de 12 años, siempre con un adulto.
3. Prohibido correr por el borde.
4. No se puede comer dentro del recinto del agua. Hay una zona de mesas junto a la entrada.
5. El gorro es obligatorio para todos.
Hugo tiene nueve años y quiere ir un martes por la mañana con su hermana Marta, que tiene quince. Su madre les dice que pueden ir si cumplen el cartel.
Responde a las preguntas
Un cartel que hay que aplicarse a uno mismo
Las normas de una piscina municipal son un texto discontinuo: horarios arriba, reglas numeradas debajo y una excepción metida en medio. Leerlo no es difícil. Lo difícil, y es lo que esta lectura entrena, es decidir si cada norma te afecta según tu edad, el día que vayas y con quién vayas.
Por eso el texto termina presentando un caso concreto: Hugo tiene nueve años, su hermana Marta quince, y quieren ir un martes por la mañana. Cada pregunta se contesta cruzando ese caso con una parte distinta del cartel.
La trampa buena: una hermana mayor no es un adulto
La segunda pregunta es la que hace útil esta lectura. La norma dice que los menores de 12 años deben ir siempre con un adulto, y Marta tiene quince: es mayor que Hugo, es responsable, es su hermana… y no es adulta. Casi todos los alumnos responden que sí pueden entrar.
No es un fallo de lectura, es un fallo de aplicación literal: se sustituye lo que dice la norma por lo que parece razonable. Corregirlo a los siete u ocho años, con un ejemplo tan claro, vale para todos los reglamentos que leerá después.
El martes por la mañana, y el permiso de merendar
La tercera pregunta obliga a mirar la excepción de los martes y comprobar que las doce están dentro de la franja de limpieza. Es un ejercicio de horas y de franjas horarias disfrazado de lectura.
La cuarta es la más interesante de todas para trabajar la precisión: el cartel prohíbe comer dentro del recinto del agua, pero añade que hay una zona de mesas junto a la entrada. Prohibido en un sitio no significa prohibido en todas partes, y quien se queda en la primera mitad de la frase contesta que no se puede merendar en ningún lado.
Cómo sacarle más partido
Merece la pena hacerla dos veces cambiando el caso: y si Hugo tuviera trece años, y si fueran un jueves, y si viniera la madre. Con tres variaciones se ve si el alumno está leyendo el cartel o recordando las respuestas de la primera vez.
Y si hay ocasión, comparar con un cartel real —el de una piscina, una biblioteca o un parque del barrio— cierra el tema. Los carteles de verdad tienen faltas, ambigüedades y normas que se contradicen, y detectarlo es un ejercicio de lectura estupendo.
Los otros dos niveles de 2.º
Es la más exigente de las tres de segundo. Si se atasca, conviene retroceder a la nota del veterinario, que también tiene apartados pero sin casos que resolver, o a la lista de la compra, donde todos los datos están a la vista.
Material para descargar
Descarga gratuita
«Las normas de la piscina» — Lectura 2.º (avanzado)
En PDF, lista para imprimir en A4.
Descargar PDFEl PDF incluye el cartel completo, las cinco preguntas y el solucionario razonado, con el detalle de por qué la hermana de quince años no vale como acompañante. En pantalla se puede hacer directamente aquí arriba, con corrección automática. Más lecturas, en Comprensión lectora.
Preguntas frecuentes
¿Qué nivel tiene esta lectura de 2.º de Primaria?
Es el nivel avanzado de la serie de segundo: mismo tipo de texto que los otros dos, pero con preguntas que exigen aplicar una norma a un caso concreto.
¿Por qué se falla tanto la pregunta de la hermana mayor?
Porque la respuesta razonable y la respuesta correcta no coinciden. La norma habla de adultos, y quince años no lo son, por muy mayor que sea respecto a Hugo.
¿Sirve para 3.º de Primaria?
Sí, y funciona bien como repaso de comienzo de curso. El texto es breve, pero el razonamiento que pide encaja igual de bien un año después.
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