La evaluación inicial de comprensión lectora para 5.º de Primaria usa un texto con datos, dos declaraciones enfrentadas y una nota de protesta que contiene una frase incómoda para quien protesta. Con eso se puede ver, en veinticinco minutos, si un alumno distingue lo que el texto dice de lo que él ya opinaba. PDF gratuito con hoja de registro, solucionario y baremo.
Solucionario
Indica en cada pregunta qué destreza se está midiendo: localizar, relacionar, interpretar o valorar. Es lo que permite convertir la corrección en un plan de trabajo.
Un texto con dos versiones del mismo hecho
El carril bici de un pueblo imaginario, su coste, los aparcamientos que se quitaron y el recuento de bicicletas antes y después. Después, dos frases enfrentadas: el concejal dice que los números hablan de éxito y la portavoz de los comerciantes responde que los números hablan de bicicletas, no de comercios.
Todos los datos son verificables dentro del texto. Lo que cambia es qué se hace con ellos, y ese es el terreno de quinto.
La pregunta que separa a los lectores
La cuarta pide encontrar el dato que los comerciantes admiten y que no les favorece: que sus ventas no han bajado. Está dentro de su propia nota de queja.
Muchos alumnos no la ven porque leen la nota entera con una sola etiqueta, «protesta», y dejan de distinguir lo que dice cada frase. Detectar una concesión dentro de un texto contrario es una destreza de lectura crítica que se pide en toda la Secundaria y que casi nunca se entrena en Primaria.
Interpretar una frase con doble filo
La quinta pide explicar con palabras propias qué quiere decir «los números hablan de bicicletas, no de comercios». La respuesta es que el aumento de ciclistas no demuestra nada sobre el comercio, porque son cosas distintas.
Es la misma idea que sostiene buena parte del pensamiento crítico con datos: un número solo prueba aquello que mide. A los diez años ya se puede formular así, y quien lo explica bien está listo para trabajar textos periodísticos durante todo el curso.
Opinar con el texto delante
La última pregunta admite las dos posturas y solo puntúa si el argumento sale del texto. «Sí, porque las bicis son buenas para el medio ambiente» es una opinión razonable y una respuesta incorrecta: no usa ni un dato de lo leído.
Vale la pena comentarlo en clase después de corregir, porque es la diferencia entre opinar y argumentar, y en quinto se puede entender perfectamente. La continuación natural está en la lectura del anuncio y la letra pequeña y en las fichas de comprensión lectora de 5.º.
Un texto incómodo a propósito
El carril bici es un asunto con dos lados razonables, y eso está elegido. Cuando el tema tiene una respuesta obviamente buena, el alumno contesta lo que cree que se espera de él y la prueba no mide nada.
Aquí, en cambio, tanto defender la obra como criticarla puede hacerse con datos del texto, y por eso la corrección se centra en el argumento y no en la postura. Conviene decírselo antes de empezar: no hay una respuesta que guste más.
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Descarga gratuita
Evaluación inicial de comprensión lectora — 5.º (PDF)
En PDF, lista para imprimir en A4.
Descargar PDFCuatro páginas en A4 con el texto, seis preguntas, hoja de registro de siete criterios y solucionario con baremo interpretado. Las pruebas de las demás áreas están en Evaluación inicial.
Preguntas frecuentes
¿Qué evalúa esta prueba inicial de 5.º?
Cuatro destrezas: localizar datos entre otros parecidos, relacionar información separada, interpretar la intención de quien habla y valorar con un argumento del texto.
¿Se puede usar diccionario?
No. Si el alumno pregunta por una palabra, conviene anotarlo: el vocabulario también forma parte del diagnóstico de septiembre.
¿Por qué la última pregunta no tiene respuesta única?
Porque mide argumentación, no opinión. Se acepta cualquier postura apoyada en un dato del texto, y ninguna que no lo esté.
¿Vale para 6.º de Primaria?
Sí, como repaso rápido al empezar sexto. Para una prueba específica de ese curso conviene la versión de 6.º.
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