Trabajamos las unidades de tiempo en 4.º de Primaria empezando por casos sencillos y subiendo poco a poco, sin apretar el texto, para que se pueda trabajar encima. Es un PDF gratuito, y se imprime en A4 con las soluciones dentro.
En qué consiste
Empieza por lo automático, que es lo que da seguridad, y acaba pidiendo comprobar si el resultado tiene sentido.
Cómo usarla en casa o en clase
En casa funciona bien en sesiones de quince o veinte minutos. Mejor sin prisa y sin corregir por encima del hombro.
Lo que suele costar
El fallo clásico es elegir mal el procedimiento ante un enunciado. Ayuda pedir que expliquen el enunciado con sus palabras antes de resolver.
Solucionario
Al final del PDF están las respuestas. Un consejo: antes de dar por buena una corrección, preguntad cómo ha llegado ahí.
Se puede continuar por fichas de Matemáticas o cambiar de vista en fichas de 4.º de Primaria.
Aquí no se multiplica por diez
Hasta ahora, cada vez que ha convertido una medida lo ha hecho multiplicando o dividiendo por diez, por cien o por mil. Longitud, masa y capacidad funcionan así, y a estas alturas mover la coma es un gesto automático.
El tiempo rompe esa costumbre. Sus números son otros y ni siquiera se repiten: 60 segundos hacen un minuto, 60 minutos una hora, 24 horas un día, 7 días una semana, 12 meses un año.
Conviene advertirlo de entrada, porque si nadie lo dice el alumno aplicará lo que ya sabe. No es un sistema peor: es distinto, y sus equivalencias hay que aprenderlas una a una.
Las que se usan y las que casi nunca
La lista completa incluye lustro, década, siglo y milenio, y no todas pesan lo mismo en la práctica.
Las de uso diario son minuto, hora, día, semana, mes y año, y esas se aprenden empleándolas. El siglo aparece sobre todo en Sociales, al estudiar Historia, y ahí sí importa: saber que el siglo XX son los años que empiezan por 19 deshace una confusión que muchos arrastran hasta Secundaria.
El lustro y el milenio conviene darlos como vocabulario, sin insistir. Salen en un ejercicio y no vuelven a aparecer.
El mes es la pieza que no encaja
Hay algo que conviene no esconder: el mes no dura siempre lo mismo. Unos tienen 30 días, otros 31, y febrero cambia según el año.
Por eso ningún problema serio pide convertir meses en días con una cuenta exacta. Merece la pena decirlo, porque quien ha memorizado que todo se convierte multiplicando se bloquea ante esta excepción y cree que le falta un dato del enunciado.
Y vale la pena enseñar el truco de los nudillos para saber cuáles tienen 31: es de las pocas cosas de este tema que se recuerdan toda la vida.
Un calendario delante
Este contenido se resuelve mucho mejor con un calendario de pared que con una tabla de conversiones.
Cuántos días faltan para un cumpleaños. Cuántas semanas dura un trimestre. Qué día caerá el primero del mes que viene. Cuántos meses van desde el comienzo del curso.
Son las mismas conversiones del ejercicio, con un motivo para hacerlas y con la posibilidad de verificar contando. Y de paso se entrena algo que la ficha no toca: leer un calendario, que bastantes niños de cuarto no saben hacer.
Cuando hay que encadenar dos conversiones
El problema se complica al pasar de horas a minutos y de minutos a segundos en el mismo enunciado. Ahí el fallo típico es perder de vista en qué medida se está a mitad de camino.
Lo resuelve una costumbre mínima: no dejar ningún número suelto en el desarrollo, sino acompañado siempre de su nombre. Revisar entonces es recorrer esa columna y ver dónde ha cambiado sin que nadie lo convirtiera.
Del reloj al problema
Antes de convertir unidades conviene asegurarse de que la lectura del reloj está resuelta, porque casi todos los enunciados de este bloque parten de una hora concreta.
Un alumno que todavía duda entre las siete menos cuarto y las seis y cuarenta y cinco va a fallar el problema aunque domine las conversiones, y el fallo se apuntará como si fuera de cálculo. Merece la pena comprobarlo aparte, con un reloj de agujas delante, antes de dar el tema por empezado.
Los años bisiestos, en su justa medida
Aparecen siempre en este tema y suelen ocupar más espacio del que merecen. Con dos frases basta en cuarto: cada cuatro años febrero tiene un día más, y ese día existe porque la vuelta de la Tierra alrededor del Sol no dura un número exacto de días.
Contarlo así enlaza con lo que ya han visto en Naturales y convierte una excepción arbitraria en una consecuencia lógica. Las reglas finas de los siglos pueden esperar.
Descarga la ficha en PDF
Descarga gratuita
Las unidades de tiempo — Matemáticas 4.º Primaria (PDF)
En PDF, lista para imprimir en A4.
Descargar PDFDescárgala en PDF y lista para la impresora El resto del material del área en Matemáticas del sitio.
¿Te aviso cuando haya fichas nuevas?
Estamos en plena vuelta al cole y publicamos casi cada semana: evaluación inicial, repaso del curso anterior y lecturas por nivel. Un correo a la semana, los domingos por la tarde, y de entrada el pack de 20 fichas imprimibles con su solucionario.
Sin publicidad de terceros y sin ceder tu correo a nadie. Te das de baja respondiendo BAJA a cualquier correo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el tiempo no va de diez en diez?
Porque el sistema es sexagesimal: 60 segundos por minuto y 60 minutos por hora. Viene de los babilonios y es la razón de que no se pueda operar con él como con los metros o los euros.
¿Cómo se pasan horas a minutos?
Multiplicando por 60, y de minutos a segundos otra vez por 60. En sentido contrario se divide. El error típico es multiplicar por 100 por costumbre del sistema decimal.
¿Cuántos días tiene un año bisiesto y por qué?
366, porque la Tierra tarda algo más de 365 días en dar la vuelta al Sol. Ese cuarto de día sobrante se acumula y cada cuatro años se añade el 29 de febrero.
Sigue por aquí
Otras fichas de Matemáticas
3 fichas¿Has visto una errata o echas algo en falta? Escríbenos desde contacto y lo corregimos. Somos dos maestros en activo y se agradece el aviso.

