¿Qué hora es?
Mira el reloj y elige la hora correcta. ¡10 relojes!
Aprender a leer el reloj
Aprender a leer el reloj es una habilidad para toda la vida. Este juego ayuda a entender las horas, los minutos y el paso del tiempo, tanto en el reloj analógico (agujas) como en el digital, algo esencial en el día a día.
Consejos para aprovecharlo
Empieza por las horas en punto y las medias, y ve avanzando hacia los cuartos y los minutos. Relaciona cada hora con actividades de su rutina para darle sentido real.
Beneficios
- Enseña a leer la hora con soltura.
- Ayuda a comprender el paso del tiempo.
- Conecta las matemáticas con la vida real.
- Fomenta la autonomía del niño.
Leer la hora antes de saber ponerla
Este juego pide lo primero: mirar un reloj de agujas y elegir la hora correcta entre varias opciones. Es el paso previo a colocarlas uno mismo.
Tiene una ventaja para empezar: al ver las opciones escritas, el niño asocia la imagen del reloj con la forma de decirlo, que es justo lo que hay que construir.
La confusión de las dos agujas
El error más repetido en 1.º y 2.º es cambiarlas: leer las cuatro y cinco cuando son las cinco y veinte. Y no es un descuido, es que ambas apuntan a números y nadie ha explicado cuál manda.
Merece la pena dedicar un minuto a eso: la pequeña dice la hora, la grande dice los minutos, y la grande va cinco veces más deprisa de lo que parece porque cada número vale cinco.
Contar de cinco en cinco
Sin esa serie automatizada, leer los minutos es imposible. Si el niño se atasca con el reloj, conviene comprobar antes si sabe contar 5, 10, 15, 20… de carrerilla.
Muchas veces el problema no es el reloj: es la serie.
Un reloj de cartón en casa
Con un plato de papel, dos agujas recortadas y un enganche se monta en cinco minutos, y permite hacer lo que la pantalla no: girarlo con la mano mientras se cuenta.
Cuando ya lee bien, el paso siguiente es colocar las agujas, que exige entenderlo del todo.
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Relación con el aprendizaje escolar
Leer el reloj y comprender el paso del tiempo es una competencia útil para toda la vida. Por eso, dedicarle unos minutos con regularidad ayuda al alumno a avanzar con más seguridad en clase y a coger soltura sin la presión de un examen.
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Preguntas frecuentes
¿A partir de qué curso se recomienda?
A partir de 1.º y 2.º de Primaria, aunque puedes adaptarlo al nivel de cada niño: empieza por lo más sencillo y sube la dificultad poco a poco.
¿Es gratis y hay que instalar algo?
Es totalmente gratis y funciona directamente en el navegador: no hay que descargar ni instalar nada.
¿Se puede jugar desde el móvil o la tablet?
Sí. Funciona en ordenador, tablet y móvil, así que puedes practicar donde quieras, en casa o en el aula.
¿Cómo saco el máximo partido?
Empieza por las horas en punto y las medias, y relaciona cada hora con la rutina del niño.
El reloj no funciona en base diez
Es la raíz de casi todos los errores con las horas.
Sesenta minutos hacen una hora, no cien. Por eso restar 12:20 menos 10:45 como si fueran decimales da un resultado falso. El camino que sí funciona es contar por tramos hasta la hora en punto, y después las horas completas.
Las dos formas de decir la hora
Conviene manejar la analógica y la digital a la vez.
Las siete y media son las 19:30; las ocho menos cuarto, las 19:45. Los niños que solo practican con reloj digital leen los números pero no entienden la relación con el cuarto y la media, que es como se habla en la vida diaria.
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