Pon la hora
Mueve las agujas del reloj hasta marcar la hora que se te pide. Ocho relojes por partida.
Leer la hora y ponerla no son lo mismo
Casi todos los juegos del reloj piden leer una hora ya marcada y elegirla entre varias opciones. Este hace lo contrario: da la hora en palabras y el alumno tiene que colocar las agujas. Es bastante más difícil, y es lo que de verdad demuestra que se ha entendido el reloj.
La dificultad está en la aguja pequeña. Muchos alumnos la colocan justo sobre el número aunque sean las tres y media, cuando en realidad debería estar entre el tres y el cuatro. Aquí eso se ve, porque la aguja de la hora avanza sola conforme se mueven los minutos, igual que en un reloj real.
Los cuatro niveles
- En punto. Solo la aguja de la hora en juego. Para empezar en 1.º y 2.º.
- En punto y media. Aparece la media, que es el primer salto conceptual.
- Con los cuartos. Y cuarto y menos cuarto, con la dificultad añadida de que «menos cuarto» pertenece a la hora siguiente.
- De cinco en cinco. Todas las posiciones múltiplo de cinco, incluida la lectura en negativo: las siete menos veinte.
Cómo funciona
Se elige qué aguja mover con los dos botones y luego se toca el reloj en la posición deseada. Debajo aparece la hora en digital, que sirve de apoyo mientras se coloca y ayuda a relacionar los dos formatos.
Al fallar, el reloj se coloca solo en la posición correcta y la mantiene unos segundos. Ver la respuesta bien puesta enseña más que leerla escrita.
El error de «menos cuarto»
Las siete menos cuarto son las 6:45, no las 7:45. Es el error más repetido de todo el bloque, y viene de traducir literalmente lo que se oye. Merece la pena pararse en él: cuando decimos «menos», la hora que marca el reloj todavía es la anterior.
Mover las agujas es más difícil que leerlas
Reconocer una hora en un reloj es un ejercicio de lectura; colocarla es un ejercicio de comprensión. Hay que decidir dónde va cada aguja y, sobre todo, entender que la pequeña no salta de número en número: avanza poco a poco mientras la grande da la vuelta.
Ese detalle es el que descoloca a la mayoría. A las tres y media, la aguja pequeña no está en el tres: está entre el tres y el cuatro.
El orden en que conviene enseñarlo
En punto, y media, menos cuarto y y cuarto, y por último los minutos de cinco en cinco. Saltarse pasos es la causa de casi todo el atasco con el reloj.
Y conviene no mezclar al principio el reloj digital con el de agujas: son dos lecturas distintas y la digital, al ser más fácil, hace que el niño abandone la otra.
Las horas «menos»
Las tres menos veinte es la construcción que más cuesta, porque hay que mirar hacia delante y restar. Ayuda decirlo primero de la otra manera —las dos y cuarenta— y después traducirlo.
En clase funciona bien preguntar cuánto falta para la hora siguiente: si faltan veinte, son las tres menos veinte.
El reloj en la vida diaria
Este contenido se aprende sobre todo fuera del cuaderno. Un reloj de agujas a la vista en casa, y preguntas sueltas: a qué hora empieza la peli, cuánto falta para cenar, cuánto ha durado el partido.
Las preguntas de duración —cuánto falta, cuánto ha pasado— son las que de verdad se piden en los problemas de Matemáticas de tercero en adelante.
Para qué cursos
De 1.º a 4.º. En primero y segundo, en punto y y media; a partir de tercero, los cuartos y los minutos. Si prefieres empezar reconociendo en lugar de colocando, ahí está el juego de leer la hora.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué curso?
El nivel «en punto» funciona desde 1.º de Primaria. Los cuartos encajan en 2.º y 3.º, y el de cinco en cinco a partir de 3.º.
¿Funciona en tableta?
Sí. Se coloca la aguja tocando el reloj, sin arrastrar, así que va bien con el dedo.
¿Y si mi hijo solo sabe el reloj digital?
Es justo el caso para el que sirve. La hora digital aparece debajo mientras se colocan las agujas, de modo que se van asociando los dos formatos sin tener que explicarlo.
Sigue practicando
Complementa con el juego de ¿Qué hora es?, que trabaja la lectura, y con las fichas de Matemáticas para imprimir. Todos los juegos educativos están en una sola página.
