En estas fichas para alumnado con TEA no vas a encontrar caras dibujadas. Es la decisión más discutible del cuaderno y también la más meditada: reconocer una cara prototípica de enfado es relativamente fácil, y no es lo que hace falta en el patio. Lo que hace falta es deducir cómo se siente alguien por lo que le ha pasado, sin tener la cara delante.
Qué contiene el cuaderno
Ocho páginas: siete de trabajo y una de soluciones pensada para el adulto que acompaña. Las tres primeras van de anticipar, sentir y entender; las cuatro siguientes bajan eso a la vida de clase.
- Ordena la rutina. Cuatro secuencias cotidianas desordenadas.
- ¿Cómo se siente? Siete situaciones para deducir la emoción.
- ¿Qué quiere decir? Expresiones hechas frente a su significado literal.
- Antes y después. Qué ocurre alrededor de una acción concreta.
- Mi agenda de hoy. Plantilla para anticipar el día por momentos.
- ¿Qué le digo? Seis situaciones sociales con dos formas de responder.
- Normas de clase. Sí o no, sin zonas grises.
La anticipación no es una comodidad
Buena parte del malestar en el trastorno del espectro autista viene de la incertidumbre. Saber el orden de lo que va a pasar permite estar tranquilo, y no saberlo consume una energía enorme que después falta para todo lo demás. Por eso las rutinas visuales funcionan tan bien, y por eso conviene practicarlas también como tarea y no solo dejarlas colgadas en la pared.
La ficha 5 es una plantilla en blanco a propósito. Rellenarla la noche anterior, aunque sea con dos palabras por bloque, cambia cómo empieza el día siguiente.
Un matiz sobre el vocabulario emocional
En la ficha de emociones aparecen «avergonzado», «nervioso» y «orgulloso», además de las cuatro básicas. Ampliar el vocabulario emocional tiene un efecto documentado: nombrar con precisión lo que uno siente ayuda a regularlo. Si el único adjetivo disponible es «mal», todo lo que va mal se parece demasiado y se responde igual ante cosas muy distintas.
Tomarlo al pie de la letra
«Se me ha ido el santo al cielo», «me ha costado un ojo de la cara», «es pan comido». El español está lleno de expresiones que un oyente literal entiende exactamente como suenan, y eso produce desde confusión hasta angustia real. La ficha 3 ofrece siempre dos lecturas: la que todo el mundo da por hecha y la literal, que es la que uno construiría sin conocer la expresión.
No es un ejercicio de vocabulario. Es dar acceso a un código que el resto del grupo maneja sin haberlo estudiado nunca.
Cómo sacarles partido
- Una ficha por sesión, con tiempo para hablar. La conversación posterior vale más que las respuestas marcadas.
- Después de cada caso, pregunta: «¿y a ti cuándo te ha pasado algo así?». Ahí es donde se transfiere.
- Las frases de la ficha 6 conviene decirlas en voz alta, no solo rodearlas. Ensayarlas es media práctica.
- Sin tiempo límite. La prisa no aporta ninguna información sobre la comprensión.
- Sirven para todo el grupo. Usarlas con la clase entera evita señalar a quien las necesita.
Las mismas tres tareas están también en pantalla, con récord y sin registro, en las actividades interactivas para TEA. Y el resto de material adaptado está ordenado por necesidad en la sección de inclusión.
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Dudas habituales sobre este material
¿Sirven estas fichas para TEA en cualquier nivel del espectro?
Requieren lectura, así que encajan con alumnado que ya lee frases cortas. Para quien todavía no lee, el mismo trabajo se hace con apoyo visual y con un adulto leyendo en voz alta: las secuencias de rutina funcionan igual si las lee otro.
¿Por qué no llevan pictogramas?
Porque el material con pictogramas ya está muy cubierto y porque estas fichas trabajan el paso siguiente: entender sin el apoyo visual delante. Los pictogramas son un andamio excelente, y como todo andamio conviene retirarlo poco a poco.
¿Se pueden usar en logopedia o en el aula de PT?
Sí, como material complementario. No sustituyen la intervención del especialista en audición y lenguaje ni la del maestro de pedagogía terapéutica, pero encajan bien entre sesión y sesión y en casa.
Adaptar no es rebajar
Conviene decirlo porque genera dudas: usar apoyos visuales, dar más tiempo o dividir una tarea en pasos no significa pedir menos. Significa quitar del medio lo que impide demostrar lo que sabe.
Un alumno que necesita ver la secuencia dibujada para empezar una tarea no está haciendo una versión fácil: está haciendo la misma tarea con el apoyo que necesita, igual que unas gafas no hacen más fácil leer.
Empezar por lo que ya funciona
Antes de introducir un material nuevo, merece la pena mirar qué rutinas ya funcionan en casa o en el aula y apoyarse en ellas. Un pictograma nuevo dentro de una rutina conocida se acepta mucho mejor que una rutina entera nueva.
Y conviene cambiar una cosa cada vez. Si se modifican a la vez el material, el sitio y el momento del día, cuando algo no funcione no se sabrá qué ha fallado.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no hay caras dibujadas?
Porque reconocer una cara prototípica de enfado es relativamente fácil y no es lo que hace falta en el patio. Lo que hace falta es deducir cómo se siente alguien a partir de lo que ha pasado y de lo que ha dicho, y eso se entrena con situaciones, no con pictogramas de emociones.
¿Sirve para cualquier alumno con TEA?
El TEA es muy heterogéneo, así que ningún material sirve para todos. Este está pensado para alumnado con lenguaje funcional escolarizado en Primaria. Conviene revisarlo antes con el criterio de quien conoce al alumno y ajustar lo que haga falta.
¿Lo puede usar la familia o es solo para el aula?
Se puede usar en los dos sitios, aunque funciona mejor si se comparte el criterio. Las situaciones que se trabajan en casa y en el colegio con el mismo enfoque se generalizan; las que solo se trabajan en un sitio suelen quedarse ahí.
¿Cómo sé si le está sirviendo?
No por los ejercicios acertados, sino por lo que ocurre después fuera del papel. La señal de que funciona es que empiece a preguntar por qué alguien ha hecho algo, o que se detenga a pensarlo, aunque su conclusión no sea la esperada.
Si el problema se repite curso tras curso: en la guía sobre cómo se organiza el refuerzo en Primaria está el criterio para decidir qué reforzar.
Para no ir buscando ficha a ficha: en el índice con todo el material en PDF está el catálogo entero, por curso y por área.

