Análisis sintáctico
Sujeto, predicado, sintagmas y complementos. Con la parte que hay que analizar marcada en la oración.
El contenido que separa Primaria de la ESO
El análisis sintáctico se empieza en 5.º y en 6.º de Primaria, y es de los pocos contenidos que se retoman en 1.º de la ESO dándolos por sabidos. Un alumno que llega al instituto sin distinguir sujeto de predicado arrastra ese hueco durante años, porque a partir de ahí todo se construye encima.
La dificultad no es el vocabulario. Es que analizar exige mirar la oración de una forma nueva: no por lo que significa, sino por cómo está construida. Por eso este juego marca la parte que hay que analizar y pregunta qué es. No hay que subrayar ni escribir: hay que reconocer.
Los cinco retos
- Sujeto y predicado — partir la oración en dos, que es el paso del que depende todo lo demás.
- Los núcleos — qué palabra manda dentro de cada parte: un sustantivo o pronombre en el sujeto, siempre el verbo en el predicado.
- Tipos de sintagma — nominal, verbal, adjetival, adverbial y preposicional, reconocidos por su núcleo.
- Los complementos — directo, indirecto y circunstancial, con los trucos de sustitución.
- Las trampas — sujeto omitido, oraciones impersonales y sujetos colocados al final.
Los dos trucos que resuelven casi todo
Para el sujeto: cambiar el número del verbo. Si al poner el verbo en plural una parte de la oración cambia también, esa parte es el sujeto. Funciona incluso en las oraciones raras: «A María le gusta el chocolate» → «A María le gustan los bombones». Lo que cambió fue el chocolate, así que el sujeto es el chocolate, por mucho que suene extraño.
Para el complemento directo: sustituir por «lo» o «la». Si la frase sigue funcionando, es directo. Si en cambio pide «le», es indirecto. «Compró el periódico» → «lo compró»: directo. «Di un regalo a mi hermana» → «le di un regalo»: indirecto.
Un aviso sobre las impersonales
«Llueve», «nieva» y «hay» no tienen sujeto. No es que esté omitido —omitido significa que no se escribe pero se sabe cuál es—, es que no existe. Nadie llueve. Es la distinción que más se falla del tema, y por eso está en el reto de las trampas: «Llegamos tarde» tiene sujeto omitido (nosotros), pero «Llueve mucho» no tiene ninguno.
Para repasar antes la gramática básica está el juego de tildes y gramática, y para las categorías de palabras, el juego de clasificar.
Analizar es preguntar, no adivinar
El análisis sintáctico de Primaria se resuelve con dos preguntas, y conviene hacerlas siempre en el mismo orden.
Primero se busca el verbo, que es el núcleo de todo. Después se pregunta quién realiza la acción: eso es el sujeto. Y lo que queda es el predicado.
Empezar buscando el sujeto —que es lo que hace la mayoría— lleva a errores en cuanto la oración cambia el orden habitual.
La prueba de la concordancia
Para comprobar si se ha acertado con el sujeto, se pasa el verbo a plural: si el candidato tiene que cambiar también, era el sujeto.
«El niño come manzanas» → «los niños comen manzanas». El sujeto cambió; las manzanas, no. Con esa prueba se resuelven casi todas las dudas de sexto.
El sujeto que no está
«Llegamos tarde» no tiene sujeto escrito y sí lo tiene: nosotros. Es el sujeto elíptico, y es de lo que más se falla porque el alumno busca una palabra y no la encuentra.
Conviene decirlo pronto: si el verbo dice quién actúa, el sujeto puede estar sobreentendido.
Complementos, con calma
En sexto basta con distinguir el directo del indirecto y reconocer los circunstanciales por lo que responden: dónde, cuándo, cómo.
Y una advertencia: el análisis no es un fin en sí mismo. Sirve para escribir mejor y para entender frases largas, y conviene recordarlo cuando se convierte en un ejercicio mecánico.
Para qué cursos
5.º y 6.º de Primaria, y como repaso al empezar la ESO. En papel está la ficha de la oración y sus partes.
