Saber cómo hacer un esquema es útil, pero mucho menos de lo que se cree y bastante más tarde de lo que se enseña. Un esquema solo sirve si quien lo hace ya ha entendido el tema; si no, sale una copia del libro con flechas. Estos son los cuatro pasos y el momento en que empiezan a funcionar.
Antes de nada: el esquema no es para estudiar
Es para comprobar que se ha entendido. Esa distinción cambia todo lo demás.
Si un niño abre el libro y empieza a hacer el esquema a la vez que lee por primera vez, lo que produce es una transcripción. El esquema se hace después de leer el tema entero, y a ser posible con el libro cerrado durante la primera versión.
Los cuatro pasos
Uno: leer el tema completo sin escribir nada. De principio a fin, para saber de qué va antes de decidir qué es importante.
Dos: poner un título a cada apartado con palabras propias. No copiar el epígrafe del libro: obligarse a resumirlo en tres o cuatro palabras es donde ocurre el aprendizaje.
Tres: colgar de cada título dos o tres ideas, no frases. Un esquema con oraciones completas es un resumen mal hecho. Van palabras clave, cifras y nombres.
Cuatro: cerrar el libro y contarlo mirando solo el esquema. Si en algún punto hay que abrir el libro, ahí falta algo. Se añade y se vuelve a probar.
El error que lo estropea todo
Es siempre el mismo: copiar. Un esquema que contiene las mismas palabras que el libro no ha exigido pensar y por tanto no ha enseñado nada, por bonito que quede.
La comprobación es sencilla y la puede hacer cualquier adulto sin saber del tema: buscar tres expresiones del esquema en el libro. Si aparecen idénticas, hay que rehacerlo con palabras propias.
Desde qué curso
En 5.º y 6.º funciona. En 3.º y 4.º se puede empezar con una versión muy simple: título y tres ideas, sin ramas ni niveles.
Antes de 3.º no tiene sentido, y hay un motivo: para jerarquizar hay que distinguir lo importante de lo llamativo, y esa capacidad aparece justo en ese tramo. Pedirlo antes produce niños que hacen el dibujo del esquema sin ninguna de sus ventajas.
Esquema, resumen y mapa mental
Se confunden constantemente y sirven para cosas distintas. El resumen es texto seguido y conserva el hilo del relato. El esquema es jerárquico y sirve para ver la estructura de un vistazo. El mapa mental es radial y va bien cuando hay un concepto central con muchas ramas, como las partes de la planta.
Para estudiar un tema de sociales o de naturales, el esquema gana. Para un texto narrativo, el resumen. Elegir bien la herramienta ahorra la mitad del tiempo.
Dónde practicarlo
- El resumen y el esquema en 6.º — la ficha del curso, con ejemplos resueltos
- Técnicas de estudio para Primaria — por qué el esquema por sí solo no es estudiar
- Cómo estudiar un tema — dónde encaja el esquema dentro de la rutina completa
- Comprensión lectora de 5.º — porque sin entender el texto no hay esquema posible
Preguntas frecuentes
¿Cómo hacer un esquema si el tema es muy largo?
Por apartados y en dos sesiones. Un esquema de ocho páginas en una tarde acaba siendo una copia; dos mitades en dos días, con un repaso del primero antes de empezar el segundo, funciona mucho mejor.
¿Con colores o sin colores?
Con un uso sobrio: un color para los títulos y otro para los datos que hay que memorizar. Cuando el esquema tiene seis colores, el tiempo se ha ido en decorar.
¿Ordenador o papel?
En Primaria, papel. Escribir a mano obliga a resumir porque cuesta más, y ese coste es justamente lo que hace pensar.
