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Cómo estudiar un tema

Cómo estudiar un tema es una de esas cosas que se dan por sabidas y casi nunca se enseñan. El resultado son tardes enteras releyendo, que es la forma más lenta y menos eficaz de preparar un examen. Esta es la rutina que sí funciona, repartida en cuatro días.

Empezar cuatro días antes, no la víspera

El calendario importa más que la técnica. Cuatro sesiones de veinte minutos en cuatro días superan con claridad a dos horas seguidas la tarde anterior, aunque el tiempo total sea menor.

La razón es que entre una sesión y otra se olvida un poco, y recuperar lo medio olvidado es exactamente el esfuerzo que consolida la memoria. Estudiar del tirón evita ese esfuerzo y por eso parece más cómodo y rinde menos.

Día 1: entender

Leer el tema entero sin subrayar y sin escribir. Al terminar, contarlo en voz alta como se le contaría a alguien que no lo ha leído.

Lo que no se pueda contar es lo que no se ha entendido, y ahí hay que volver. Este paso parece un lujo y es el que evita estudiar de memoria cosas sin sentido.

Día 2: organizar

Ahora sí: el esquema, con el libro cerrado en la primera versión y abierto solo para completar lo que falte.

Y algo que casi nadie hace: escribir cinco preguntas sobre el tema, como si uno fuera el maestro. Escribir preguntas obliga a decidir qué es importante, y además deja preparada la herramienta del día siguiente.

Día 3: ponerse a prueba

Responder por escrito a las cinco preguntas del día anterior, sin mirar nada. Corregir después con el libro y marcar lo que ha fallado.

Este es el día que más cuesta y el que más rinde. Se falla, se pasa mal un rato y es justo entonces cuando el contenido se fija. Releer no incomoda nunca, y por eso no funciona.

Día 4: repasar solo lo que falló

Diez minutos, no más. Se repasa únicamente lo marcado el día anterior y se vuelve a intentar sin mirar.

Repasar el tema entero otra vez es tirar el tiempo: la mayor parte ya está y lo que hace falta es rematar el resto. Terminar con la sensación de que se sabe es además la mejor preparación para el día del examen.

Qué hacer si el examen es mañana

Cuando ya no hay margen, el orden cambia: primero las cinco preguntas y la autoevaluación, y solo después releer lo fallado. Es al revés de lo que hace todo el mundo y aprovecha mucho mejor las dos horas que quedan.

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Dudas habituales

¿Cómo estudiar un tema si son muchas páginas?

Partirlo por apartados y aplicar la misma rutina a cada mitad, con un día de solapamiento para repasar la primera antes de empezar la segunda.

¿Hay que estudiar todos los días aunque no haya examen?

No hace falta estudiar, pero sí conviene repasar. Cinco minutos de preguntas sobre lo dado ese día evitan la acumulación y hacen que preparar el examen sea mucho más corto.

¿Estudiar en voz alta o en silencio?

En voz alta cuando se trata de explicar y comprobar; en silencio para leer. Explicar en voz alta es la versión hablada de la autoevaluación y funciona igual de bien.

Dónde y con quién

El sitio importa menos de lo que se dice, pero hay dos condiciones que sí cambian el resultado: que el móvil esté en otra habitación y que la mesa tenga encima solo lo del tema que toca.

Estudiar con el móvil boca abajo al lado no equivale a estudiar sin móvil. Basta con que esté presente para que una parte de la atención se quede pendiente de él, y en Primaria esa parte es grande.

En cuanto a la compañía: hasta 4.º conviene estar cerca, en la misma habitación, disponible pero sin intervenir. A partir de 5.º funciona mejor dejarle solo y quedar para el momento de las preguntas, que es cuando de verdad se puede ayudar.

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