Los criterios de evaluación de la LOMLOE se entienden mal porque casi nadie explica primero el mapa completo. Aquí están las cuatro piezas del currículo de Primaria, cómo encajan entre sí y un ejemplo recorrido de arriba abajo.
Las cuatro piezas, en orden
Competencias clave. Son ocho y atraviesan todas las áreas: comunicación lingüística, pluriligüe, STEM, digital, personal social y de aprender a aprender, ciudadana, emprendedora, y conciencia y expresión culturales. No se evalúan directamente: se desarrollan a través de todo lo demás.
Competencias específicas. Son de cada área y describen lo que el alumno tiene que ser capaz de hacer con lo que sabe. Son la bisagra: conectan las competencias clave con los criterios y con los saberes.
Criterios de evaluación. Cuelgan de cada competencia específica e indican el nivel de desempeño esperado. Son lo que de verdad se evalúa.
Saberes básicos. Los conocimientos, destrezas y actitudes que hacen falta para adquirir esas competencias. Es lo que antes llamábamos contenidos, con un matiz importante: dejan de ser el objetivo y pasan a ser el medio.
El cambio que más cuesta interiorizar
Antes se evaluaba el contenido: se sabía o no se sabía. Ahora se evalúa el desempeño: qué es capaz de hacer con ello y en qué situación.
En la práctica eso significa que un examen de preguntas cerradas puede evaluar saberes básicos, pero difícilmente evalúa un criterio completo. Por eso aparecen las situaciones de aprendizaje: no son un adorno metodológico, son el contexto sin el cual la mayoría de los criterios no se pueden observar.
Un ejemplo recorrido entero
Tomemos algo concreto de Lengua en tercer ciclo. La competencia clave de referencia es la comunicación lingüística.
La competencia específica correspondiente habla de comprender e interpretar textos escritos, reconociendo el sentido global y las ideas principales. El criterio de evaluación concreta el nivel: identificar la idea principal y distinguirla de los detalles en textos de cierta extensión. Y los saberes básicos aportan las herramientas: tipos de texto, conectores, estrategias de comprensión.
La consecuencia práctica es directa: para evaluar ese criterio no basta con preguntar de qué trata el texto. Hay que ponerle delante un texto que no haya visto y pedirle que distinga lo importante de lo llamativo, que es exactamente lo que hacen nuestras lecturas comprensivas.
Errores frecuentes al programar
Convertir cada criterio en una nota. Un criterio no es un examen ni un porcentaje: es una referencia de desempeño que se observa varias veces a lo largo del curso y en contextos distintos.
Copiar el criterio tal cual en la rúbrica. El criterio dice qué se espera; la rúbrica tiene que decir cómo se reconoce cada nivel. Son dos documentos distintos y el segundo hay que escribirlo.
Programar desde los saberes. Es la inercia de siempre: empezar por el temario y buscar después a qué criterio se parece. El orden que pide la ley es el contrario, y notar la diferencia lleva un curso entero.
Qué dice la norma exactamente
El marco de Primaria está en el Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, que fija las enseñanzas mínimas. Cada comunidad autónoma lo concreta en su propio decreto, y ahí puede haber diferencias en la redacción de los criterios y en su numeración.
Conviene trabajar siempre con el decreto de la comunidad correspondiente y usar el estatal solo como referencia de estructura.
Recursos relacionados
- Rúbricas para Primaria — cómo se construye una a partir de un criterio, con un ejemplo completo.
- Situaciones de aprendizaje — el contexto donde los criterios se pueden observar.
- Pruebas competenciales — evaluación por desempeño, ya montada por cursos.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos criterios de evaluación hay que trabajar por unidad?
Menos de los que se suelen poner. Dos o tres bien observados aportan más información que ocho marcados de pasada. Un criterio se puede retomar en varias unidades: no hace falta cerrarlo en una.
¿Se pueden ponderar los criterios?
Se puede, y muchas comunidades lo permiten expresamente, pero conviene no convertir la programación en una hoja de cálculo. La ponderación ayuda a decidir; no sustituye al juicio profesional sobre lo observado.
¿Los saberes básicos son obligatorios todos?
Son el referente, pero el margen de concreción es del centro y del docente. Lo que no puede quedarse fuera son las competencias específicas y sus criterios: los saberes están a su servicio.
